Sinopsis y estructura de LA PEQUEÑA MISA SOLEMNE de Gioachino Rossini (1792-1868)
Nº1 Kyrie. Andante maestoso. Coro y solistas.
Nº2 Gloria. Allegro maestoso. Solistas.
Nº3 Gratias. Andante grazioso. Terceto.
Nº4 Dómine Deus. Allegro. Sólo.
Nº 5 Qui tollis. And, mosso. Dúo.
Nº6 Quoniam. Allegro moderato. Sólo.
Nº7 Cum Sancto Spíritu. All. maestoso. Coro y solistas.
Nº8 Credo. Allegro. Coro y solistas.
Nº9 Crucifixus. Andant. Sostenuto Sólo.
Nº10 Et resurrexit. Allegro. Coro y solistas.
Nº11 Preludio Religioso. Andant. Maestoso. Piano.
Nº12 Sanctus. Andant. Mosso. Coro y solistas.
Nº13 O salutaris. Andant. Sostenuto. Solo.
Nº14 Agnus Dei. Andant. Sostenuto. Coro y solistas.

LA PEQUEÑA MISA SOLEMNE, último pecado mor(t)al en la vejez Rossiniana.

Escrita en 1863, obra postrera tras más de 30 años de enigmático retiro oficial de la música, y dedicándose a ella por placer, Gioachino Rossini (1792-1868) afirmaría: “Buen Dios, aquí está terminada la pobre pequeña misa. ¿Es sagrada o maldita la música que acabo de hacer? Yo nací para la ópera bufa, tú bien lo sabes. Un poco de sapiencia, un poco de corazón, eso es todo lo que soy capaz de ofrecer. Así que te ruego que la bendigas y me garantices el paraíso”.

“El título en sí es una burla. Es una misa que dura casi hora y media donde los géneros se entremezclan con tal candor y grandeza que no pueden más que conmover. Doce cantantes querubines de tres sexos (hombres, mujeres y castrados) serán suficientes para su actuación. Dios me perdone el siguiente acercamiento. Tambiénestán los doce apóstoles en la célebre Última Cena de Leonardo. ¡Quién lo creería! Hay entre tus discípulos algunos que dan falsas notas, pero no se preocupes, Señor, no habrá ningún Judas en mi desayuno, sólo quienes canten con amor tus alabanzas”.

Concebida inicialmente para un coro de doce, dos pianos y un armonio, y orquestada por Rossini un año antes de su muerte, algunos directores han preferido utilizar la primera edición publicada para un solo piano e intérpretes vocales.

Un tiempo que desafía al tiempo, pues es tal la unción, el recogimiento, la solemnidad íntima, la sensualidad retenida, la indulgencia, la ternura, la nostalgia y la serenidad que hay en la pequeña, que deja en suspenso el alma del oyente.

¡Bendito pecar el de esta noche!

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